Teniendo presente, por tanto, que no es igual para todos, ¿Cuánto estamos dispuestos a pagar por un cuadro, dibujo, canción, escultura...?, ¿hasta dónde nos moveríamos por observar una escultura, edificio o estatua?. Estas cuestiones nos ayudan a responder a las variadas formas de ver la cultura y el grado de impliación que se puede llegar a tener con ella. Los siguientes factores nos ayudan a entender el porqué de la elección de la una cultura y no otra.
La respuesta más clara, y nos lleva a un primer criterio para indicar las diferentes formas de entender una cultura, es que dependerá del bolsillo, es decir, del poder adquisitivo del adquiriente. Esto nos lleva a plantearnos si hay cultura para gente en función de su capacidad monetaria, una respuesta que parece obvia.
La aportación que la cultura tiene para el individuo, valor que le damos al objeto o espectáculo, es decir, y siendo más claros, lo que nos llevamos a casa. Quizá aquí se encuentre la llamada gente “culta”, las personas que muestran interés.
Otra consideración, y no menos importante son los gustos o preferencias, escisión de la anterior, por la relación entre “lo que más me aporta, más me gustará”. Habrá consumidores de un determinado museo, obra de teatro, destino cultural....lo que se denomina en Marketing “mercados”.
Dentro de estas reflexiones en base a la cultura, tenemos que tener en cuenta al grupo de personas que consumen objetos culturales, que van a eventos, o actos por la imagen que proyecta en su entorno o a la sociedad. Se podría denominar la “cultura Snob” o “de apariencia”, que no dependerá del dinero que se tenga, si no de otros factores como la soberbia, envidia.... que no han de ir ligados a una determinada clase social.
La curiosidad, factor que influye notoriamente, mueve mucha gente a espectáculos o conciertos. Esa curiosidad hará, que finalizado lo visto, mostremos interés por ello, y si nos aportara algo, pasar al grupo que se culturiza por la aportación que la misma tiene para ellos.
Una última interpretación de cultura es la llamada “cultura de tiempo muerto”, tan sencilla de comprender como que la disposición de tiempo nos hará desplazarnos a observar, asistir o adquirir elementos culturales.
Se observan entre las distintas consideraciones elementos comunes, que se pueden interrelacionar, por lo que no se consideran excluyentes. La primera interpretación, en función del poder adquisitivo, es quizá la que impera sobre las demás, y la que determina el resto, incluso la resignación a no poder consumir cultura que nos gusta o aporta más que la que tenemos. Por tanto, una reflexión respecto al significado de cultura nos lleva a hacernos la siguiente pregunta, ¿ Se ha prestado la cultura a los intereses capitalistas o monetarios?
NOTA: se aceptan otras formas de entender la cultura. Sólo es una manera más de verla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario